Leucemia

Definición
La leucemia es cáncer de los glóbulos blancos y sus precursores. La palabra cáncer se refiere a las enfermedades en las que ciertas células del cuerpo se vuelven anormales y el cuerpo produce una cantidad demasiado grande de dichas células. En este caso, las células anormales son glóbulos blancos y sus precursores. Las células de la leucemia no funcionan normalmente y no logran hacer lo que los glóbulos normales hacen como, por ejemplo, combatir infecciones.

Cuando las células sanguíneas inmaduras (blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales; las cuales formaran en otras condiciones- sangre sin alteración alguna. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia.

La causa de tal alteración se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que la leucemia no es un padecimiento hereditario o contagioso, ni tiene relación alguna con “sustos” o “embrujos”. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos.

Por tratarse de una proliferación de células inmaduras y anormales en la sangre, a la leucemia se le considera un “cáncer de la sangre”, cuya causa puede deberse a la conjunción de factores tales como radiación, substancias tóxicas, virus y otros, que en general resultan desconocidos, pero que al actuar juntos desencadenan el padecimiento al cual nos referimos.

Los tipos más comunes de leucemia son:

Leucemia Linfoblástica Agua – cáncer que se inicia en glóbulos linfocíticos inmaduros y avanza con gran rapidez. Este es el tipo más común de leucemia entre los niños pequeños. También ocurre en los adultos, especialmente con más de 65 años de edad. Se lo suele llamar anemia linfocítica aguda o anemia linfoide aguda.

Leucemia Mielógena Aguda – cáncer que se inicia en glóbulos granulocíticos inmaduros y avanza con gran rapidez. Este tipo ocurre tanto en adultos como niños. Se lo suele llamar leucemia mielocítica aguda, leucemia mieloide aguda, leucemia gramulocítica aguda o leucemia no linfocítica aguda.

Leucemia Linfocítica Crónica – cáncer que comienza en glóbulos sanguíneos linfocíticos más maduros y que avanza gradualmente. Este tipo ocurre con mayor frecuencia en adultos de más de 55 años de edad. A veces ocurre en adultos más jóvenes, pero raramente ocurre en niños. Se lo suele llamar leucemia linfoide crónica.

Leucemia Mielocítica Crónica – cáncer que comienza en glóbulos sanguíneos granulocíticos más maduros y que avanza gradualmente. Ocurre principalmente en adultos, aunque puede afectar a un número muy pequeño de niños. Se lo suele llamar leucemia mieloide crónica o leucemia granulocítica crónica.

Diagnóstico y características de la afección

Es difícil lograr el diagnóstico de la leucemia cuando ésta inicia, ya que sus primeros síntomas son parecidos a los de otras enfermedades típicas de la niñez. Estos síntomas son: cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente.

Es debido a esta situación que los padres suelen culparse por la demora en el diagnóstico, cuando incluso para el médico resulta complicado reconocer esta situación en su primera etapa.

A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. Al proliferar los blastos (células inmaduras) invaden el espacio que correspondería a las células normales, impidiendo así la producción de éstas en la sangre.

La reducción resultante de las células sanguíneas normales (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) es responsable de otras manifestaciones clínicas que acompañan a la leucemia.

Entre las manifestaciones más comunes encontramos la disminución de glóbulos rojos. Si a ésta se suma una pérdida, sanguínea por hemorragia, entonces la Cantidad de glóbulos rojos se ve considerablemente alterada. Tal situación origina la llamada “anemia”; cuyas características son palidez, cansancio Y poca tolerancia al ejercicio.

Las plaquetas, encargadas de la coagulación de la sangre, también se ven afectadas por la proliferación de Las células inmaduras. Si el número de plaquetas disminuye, el niño puede sangrar espontáneamente y presentar pequeñas manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves.

Asimismo, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto.

Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa.

Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones, debido a que los leucocitos producidos en la médula ósea son células en su mayoría faltas de madurez y con un funcionamiento anormal, condición que les impide defender al cuerpo de virus y bacterias.

Síntomas

Los síntomas comunes de la leucemia incluyen:

· Fiebre, escalofríos y otros síntomas similares a los de la gripe

· Debilidad y fatiga

· Infecciones frecuentes

· Pérdida de apetito

· Pérdida de peso sin explicación

· Nódulos linfáticos, hígado o bazo hinchados o con sensibilidad

· Facilidad de hemorragia o de formación de hematomas

· Pequeños puntos rojos debajo de la piel

· Encías hinchadas que sangran

· Sudores, especialmente nocturnos

· Dolor en los huesos o articulaciones

· Mayor palidez que la usual

· Sangramiento por la nariz

· Períodos menstruales irregulares

· Falta de aire, especialmente con el esfuerzo físico

· Sensación de plenitud abdominal

Los síntomas de la leucemia que afectan el cerebro y la médula espinal incluyen:

· Dolores de cabeza

· Vómitos

· Confusión

· Pérdida de control muscular

· Convulsiones

· Los síntomas menos comunes incluyen:

· Testículos hinchados

· Lesiones en los ojos o en la piel

Nota: Estos síntomas también pueden surgir a raíz de otras condiciones de salud menos graves. Cualquiera que experimente estos síntomas debe consultar un médico.

Diagnóstico

El médico le preguntará sobre sus síntomas e historial médico y le realizará un chequeo físico. El médico también verificará si el hígado, bazo o nódulos linfáticos en las axilas, ingle y cuello están hinchados.

Las pruebas podrán incluir:

Análisis de sangre – para verificar si hay células de la leucemia presentes en la sangre

Aspiración de médula ósea – extracción de una muestra de líquido de la médula espinal para constatar si hay células cancerosas presentes

Biopsia de Médula Espinal – extracción de líquido de la médula espinal y un pedazo pequeño de hueso para analizar para constatar si hay células cancerosas presentes

Punción Lumbar – extracción de una cantidad pequeña de líquido que rodea el cerebro y médula espinal para su análisis para constatar si hay células cancerosas presentes

Rayos X del tórax – rayos X del tórax que pueden detectar señales de cáncer en el tórax

Ultrasonido abdominal – prueba que utiliza ondas sonoras para el examen de órganos en el abdomen, para ver si hay agrandamiento del hígado, bazo o riñones

TC Abdominal – tipo de rayos X que usa una computadora para tomar imágenes de órganos en el abdomen, para fijarse si hay agrandamiento de hígado, bazo o riñones

Tratamiento:

Una vez que se haya confirmado la presencia de leucemia, se realizan pruebas de etapa para descubrir si el cáncer se ha extendido y, si fuera el caso, hasta qué punto se ha extendido. Se lo(a) podrá delegar a un especialista en cáncer.

Los tratamientos pueden incluir:

Quimoterapia – el uso de drogas para eliminar células cancerosas. La quimoterapia puede administrarse de varias maneras, incluyendo: píldoras, inyecciones y vía catéter. Las drogas ingresan en la corriente sanguínea y se transportan por el cuerpo, eliminando mayormente células cancerosas, aunque también eliminan algunas células sanas.

Terapia de radiación – el uso de radiación para eliminar células cancerosas y reducir el tamaño de tumores. La radiación proveniente de una gran máquina puede dirigirse hacia una parte específica del cuerpo (tal como el bazo) o hacia todo el cuerpo.

Antibióticos – para prevenir la infección mientras los niveles de glóbulos blancos sean muy bajos

Transfusiones – de glóbulos rojos, plaquetas, otros componentes de la sangre o sangre integral

Transplante de médula ósea – extracción de su médula ósea y su sustitución por médula ósea sana de un donador, o por su propia médula ósea después de haber sido extraída de su cuerpo y tratada para la eliminación de las células cancerosas.

Terapia biológica – el uso de medicamentos o sustancias fabricadas por el cuerpo para aumentar o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. También denominada terapia de modificación de respuesta biológica.

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